Reglas del T-MEC exentan de aranceles al 85 por ciento de exportaciones

Por Juan Pablo Ojeda

 

La Secretaría de Economía de México confirmó que el 85% del volumen de las exportaciones dirigidas al mercado de Estados Unidos quedará exento de la propuesta de aranceles adicionales del 10% planteada por la Oficina de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR). El beneficio fiscal aplica a todas las mercancías nacionales que cumplen estrictamente con las reglas de origen estipuladas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), tras una jornada de consultas bilaterales celebrada este miércoles 3 de junio de 2026.

Las aclaraciones técnicas entregadas por las autoridades de Washington especifican que la medida arancelaria, derivada de una investigación bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense sobre trabajo forzoso, tampoco tendrá impacto sobre los bienes regulados por las órdenes de la Sección 232. Esta disposición protege de manera directa los flujos aduaneros de la industria automotriz, así como los cargamentos de acero y aluminio que ingresan diariamente por las aduanas de la frontera norte.

El anuncio alivia la presión sobre los indicadores de la balanza comercial de México, considerando que el mercado estadounidense absorbe más de las tres cuartas partes de las ventas externas del país. Los modelos de proyección de la dependencia federal indican que las cadenas de suministro globales vinculadas al sector manufacturero y de ensamble de alta tecnología mantendrán sus márgenes de operación regular, al no registrar variaciones en los costos de internación aduanera.

El esquema tarifario diseñado por la USTR contempla una penalización diferenciada a escala global, donde un bloque de catorce economías —incluido México— enfrenta la propuesta del 10%, mientras que los 46 países restantes analizados en el reporte de trabajo forzoso estarían sujetos a un gravamen del 12.5%. Los reportes de fiscalización norteamericanos señalan a un total de sesenta naciones por una presunta insuficiencia en la aplicación de medidas para bloquear mercancías elaboradas bajo condiciones de explotación en terceros mercados.

La estructura del decreto estadounidense establece un periodo de gracia y consulta pública de 45 días naturales antes de proceder con cualquier resolución ejecutiva o modificación de las tasas aduaneras generales. Este lapso técnico permite a las empresas y comités de exportadores mexicanos certificar los componentes de origen de sus mercancías para evitar reclamos indebidos por parte de las autoridades del Servicio de Control de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.

Respecto al 15% restante de las exportaciones que carecen de la cobertura de origen del T-MEC, la Secretaría de Economía inició la cuantificación del impacto financiero por sectores productivos. El valor de este segmento minoritario se someterá a una revisión arancelaria particularizada, concentrando los esfuerzos de defensa comercial en los rubros agroindustriales y de manufacturas ligeras que operan fuera de las cadenas integradas regionales.

Los registros históricos de la balanza de pagos muestran que la estabilidad del peso mexicano frente al dólar estadounidense presenta una correlación directa con la certidumbre jurídica del acuerdo trilateral. Economistas del sector financiero privado señalaron que la ratificación de las exenciones impositivas mitiga los riesgos de volatilidad en los mercados cambiarios de corto plazo, asegurando la continuidad de los planes de inversión extranjera directa programados para el segundo semestre del año en curso.

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